jueves, 29 de septiembre de 2011

Elogio de Pinocchio



La mentira debe ser institucionalizada como el oficio de la razón. "Mentir" debe ser la consigna de toda campaña política, ideológica, ecológica y social. Hay que hablar en nombre de la mentira, y, sólo a través de su oficialización, debemos existir. El Homo sapiens legitima únicamente su legado en la medida que la mentira sea capaz de convertirse en la verdad. Miento y después existo. Miento cuando pienso, miento cuando intuyo, miento cuando siento y miento cuando hablo en nombre de la supuesta mentira. Yo miento, Tú mientes, El miente, Ella miente, Nosotros mentimos, Ustedes mienten. El Papa de Roma miente, los historiadores mienten y el nuevo Dalai Lama es también un fiel heredero de la hipnotizante y seductora mentira. La mentira está preñada en su más honda raíz, y la verdad finge conocerla. La legalización de la mentira nos ofrece, en sí misma, la única posibilidad real de entender el discurso que, en nombre de la estúpida verdad, se nos vende. El verbo es el artífice de la mentira, y el pensamiento su progenitor. Se hace necesario globalizar la mentira y en su nombre crear himnos, banderas, consignas y guerras. La Paz y la Mentira deben ser declarados sinónimos por la RAE. Mentir en nombre de la mentira nos traerá una necesidad insoportable de la verdad. Todo es mentira. Mientras, a lo lejos, y muy cerca de la mentira pero sin posibilidad de contagio, aletea sereno el alcatraz.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Radiografía del porteñ@


¿Por qué preocuparme por encajar, si nací para sobresalir?

En Argentina se le llama porteño a las personas naturales de Buenos Aires. Se hace muy válido precisar que existe una diferencia sustancial entre los porteños y  los habitantes de las otras provincias del país, incluso los residentes del conurbano y el resto de la Provincia de Buenos Aires.

La ciudad de Buenos Aires es una suerte de enclave que desentona, por sus peculiares características, con el resto del territorio argentino. No me voy a detener aquí a analizar los orígenes históricos, sociales y antropológicos causantes de ese profundo contraste. Más bien, me limitaré a sintetizar ciertas características-efectos de un grupo étnico y social, al cual pude observar con detenimiento en mi reciente estancia en Buenos Aires.

La sociedad porteña es narcisista por naturaleza y de manera patógena. "El narcisismo es un estancamiento de la libido y se produce cuando ésta se sustrae del mundo exterior y se aporta al yo"; de ahí se desprende que en Buenos Aires existan tantos psicoanalistas como "parrilladas". Y es que el porteño, en su infelicidad crónica, trata de apaciguar su desdicha mediante la confesión psicoterapéutica. Relacionado con esa represión libidinal está también el estreñimiento escatológico; es por esto que en la ciudad de Borges, la venta  de Activia (yogurt anti estreñimiento) sea tan popular.

Por supuesto que todo lo anterior son causas asociadas al mal carácter, la arrogancia, el egoísmo y el individualismo que caracterizan en gran medida a muchos porteñ@s.

Ínfulas

Las ínfulas de Buenos Aires definen claramente esa raigal dicotomía de lo que uno cree ser y lo que no es. Enraizado en su cotidianeidad, este engreimiento parece estar relacionado con ciertas características físicas heredadas de los colonizadores europeos que se radicaron en la ciudad. El color blanco de la piel y los rasgos finos, ofrecen una distinción de superioridad en una zona geográfica  (Sur de América), donde los indios son mayoría. Esto hace a su vez, que el porteñ@ se crea intelectualmente superior, algo que está completamente infundado. La sociedad porteña  adolece de mala educación, falta de cívica, descortesía, suciedad, mal funcionamiento logístico, agresividad crónica, deseo de consumo desenfrenado, etc., etc.

Plasticidad

Buenos Aires es una ciudad ficticia en esencia, habitada por seres mayormente insípidos. Severos de rostro y sedientos de consumo de cualesquier artificio. Perseguidores banales del fashion y obsesivos con el glamour.

Racismo

Gran parte de los naturales de la capital argentina son racistas y supremacistas.

Resumen

Si bien la caracterización del porteñ@ no es aplicable- por supuesto- a todos, es también una realidad el hecho de que, la sociedad porteña, en su conjunto, piensa, actúa y se proyecta de esta manera.

martes, 27 de septiembre de 2011

Represión en Bolivia



Por los frutos los conoceréis 
Mateo 7.16


El Gobierno de Evo Morales (aprendiz de dictador y discípulo aventajado de Fidel Castro), ha reprimido brutalmente una marcha indígena que reclamaba el respeto de sus territorios; se trata, en este caso, del Parque Nacional Isiboro Sécure. Hay muertos y heridos debido a este atropello perpetrado por el ejército. Morales, quien lleva ya más de cinco años en el poder, ha ido paulatinamente desentendiéndose de sus bases populares y de los proyectos sociales y ecológicos que, mediante promesas, le convertían en un líder representativo de la justicia social y el bienestar popular en un país con unos índices de pobreza muy elevados. Escudado en ese falaz proyecto denominado "Socialismo del Siglo XXI", Evo Morales ha ido definiendo su verdadera agenda en función del autoritarismo, el dogma y el caudillismo.


Junto a Hugo Chávez y Rafael Correa, más el adoctrinamiento político e ideológico del aparato estalinista cubano, el presidente boliviano se ha convertido en un fraude más de esa izquierda totalitaria que continúa anclada en los estatutos más antidemocráticos bajo el mantra del Socialismo. El narcisismo es el común denominador de estos abanderados del antimperialismo. Incapaz de ver más allá de su ombligo, la nueva cruzada populista es en realidad una falaz y burda maquinaria dictatorial con maquillaje democrático. 


El "Socialismo del Siglo XXI" se nutre de la bondad y el hastío de los pueblos. La desesperanza producto de las desfavorables condiciones históricas de América Latina, ha sido el combustible que le ha permitido a estos caudillos manipular y ultrajar a sus pueblos. La retórica populista en Venezuela, el Ecuador y Bolivia se sustenta en las pervertidas y adulteradas recetas del Socialismo cubano; de ahí que el modus operandi sea el mismo, pero con un barniz acorde a los tiempos actuales.

lunes, 26 de septiembre de 2011

OCCUPYWALLSTREET y la indignación globalizada



Hay que disgregar los bancos "demasiado grandes para derrumbarse", reducir su tamaño y hacer que vuelvan a ser nuevamente de utilidad para la gente, la economía y la sociedad. Hay que llevar ante la justicia a los estafadores financieros responsables del desplome de 2008. Y luego está la madre de todas las soluciones a largo plazo: repensar por completo el consumismo occidental poniendo en cuestión nuestra forma de medir el progreso.


En un post reciente, a propósito de los indignados del mundo, nos referíamos al inminente efecto contagio que tendría esta ola de enojo popular en EE.UU. Y es que en un mundo globalizado -hasta ahora- a favor de las fechorías corporativas y para el beneficio del stablishment,  resulta muy ingenuo pensar, o aspirar, a que esa selectiva globalización no se extrapolara y se pusiera en función de los intereses de los más desfavorecidos. Es más ilusorio aún, pretender que el germen de la indignación no llegara con fuerzas al lugar donde se gestó y, desde donde se diseminaron, las políticas neoliberales que secuestraron el mundo a través, precisamente, de la globalización. Pues ahora resulta que la perversa tecnología se convierte en la espada de Damocles de ese efecto bumerán que amenaza con globalizar la indignación. El contagio global ha llegado a New York; la denominada (de manera chauvinista) "capital del mundo" ha comenzado a eructar los gases contaminantes provocados por Wall Street, entre otros. Curiosamente, la otrora prensa vanguardista del mundo trata ahora de ignorar o de minimizar lo que sucede en las narices de sus salas de redacciones y de sus estudios informativos.

jueves, 22 de septiembre de 2011

Troy Davis ha sido ejecutado



Anoche ejecutaron a Troy Davis. Un hombre negro, pobre y que, para más desgracia, era de Georgia, un estado que no ha logrado sacudirse los lastres del racismo en EE.UU. De nada sirvieron los reclamos a su favor de parte de organismos e instituciones internacionales, así como de líderes y gobiernos. En el caso de Davis se ignoró la inexistencia de pruebas balísticas, de ADN y la retractación de siete de los nueve testigos. Anoche, justo cuando el otoño anunciaba su llegada, una inyección letal le paró el corazón a un hombre muy probablemente inocente ¿Dónde se encontraba Dios a esa hora? Quizá muy ocupado en una cena con el presidente Nobel de la Paz, Barack Obama. El mismo que dice que la Paz se conquista mediante las guerras. Quizá también en esa misma cena, Dios y el Nobel se aseguraban, el uno al otro, de la decisión de vetar en la ONU el derecho de Palestina como Estado miembro; y de esta manera, Dios y Obama (el Nobel), hacían ambos un pacto con la muerte. Mientras tanto, nosostros estamos de luto. Hoy, muchos hombres y mujeres en el mundo sienten ser Troy Davis.

martes, 20 de septiembre de 2011

El derecho a una silla en la ONU



El 20 de marzo de 2003 le abrió los ojos a gran parte del mundo acerca de la futilidad, vacuidad e insignificancia de la Organización de Naciones Unidas (ONU). Ese día, una coalición de países encabezada por los Estados Unidos invadió Irak, desoyendo e ignorando el timorato reclamo de dicha institución. A partir de entonces la imagen de la ONU no ha podido, ni ha sabido, recuperarse quedando como un organismo anodino donde burócratas de diferentes naciones establecen un simulacro de mediación política internacional. Ante tal desprestigio e inoperancia lo racional sería que esta institución dejara de existir y que se buscaran mecanismos alternos de Paz y de sosiego para el mundo. Pero ya sabemos que esto es imposible, al menos por ahora. Dada esta imposibilidad, otra alternativa sería la de una purificación profunda dentro de la ONU, que permitiera una redención de la institución. Sin embargo esto último también parece ser una quimera. Ayer, el Secretario General de la ONU, Sr. Ban Ki-moon, en acto de absoluta y vulgar demagogia, le ha expresado al presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas, su renuencia a aceptar la demanda del pueblo palestino de tener un asiento en la organización que él dirige. El Sr. Ban Ki-moon ha decidido optar por la vieja y tramposa estrategia de la "negociación" entre Israel y Palestina. Como todos sabemos, la inclusión de Palestina como Estado miembro de Naciones Unidas, le otorgaría el derecho a denunciar ante la corte de La Haya, la ocupación de sus territorios por parte de los colonos israelíes y exigir que se establezcan las fronteras existentes antes de 1967. Esto es algo que el poder judío-sionista jamás va a permitir. Mientras tanto, seguiremos presenciando este show mediático donde se nos entretiene y, se pretende hacernos creer, que la ONU constituye un organismo de Paz.

domingo, 18 de septiembre de 2011

Uno más, y (ya) son tres



El sionismo y la paz son incompatibles
Alan Hart


Primero fue Ankara y después El Cairo. Ahora se suma Ammán a las expulsiones y/o repatriaciones de los embajadores y el personal diplomático del gobierno de Israel. El embajador israelí en Jordania fue repatriado el miércoles, en lo que constituye una clara muestra de distanciamiento entre dos gobiernos conservadores. Todo esto ocurre en la víspera de la votación en la ONU, donde se debate el reconocimiento de Palestina como Estado soberano. Al margen de lo que se decida en los predios de las Naciones Unidas, lo que sí es un hecho consumado es el repliegue y aislamiento del Estado judío. La situación política se torna incómoda tanto para el gobierno sionista como para su incondicional y gran "mecenas": EE.UU. Si como todo parece indicar, el gobierno de Barack Obama decide vetar la propuesta para la integración de Palestina como miembro o Estado observador de la ONU, quedará demostrado, una vez más, su incondicionalidad para con el estado hebreo, pero esta vez en una coyuntura político-social muy delicada debido a los cambios que se están produciendo en el mundo árabe.

domingo, 11 de septiembre de 2011

Diez años



Hace hoy diez años del 9/11 ¡Lamentable! Esta semana el gobierno de Turkía ha expulsado al embajador de Tel Aviv, y, en El Cairo, una multitud enardecida tomó por la fuerza la Embajada israelí. A raíz de estos sucesos Benjamin Netanyahu ha pedido -desesperadamente- ayuda a Barack Obama. En el décimo aniversario de tan monstruoso crimen, tal parece que son los pueblos de Oriente Próximo quienes, curiosamente, han decidido honrar a todas las víctimas del mundo relacionadas con la fatídica fecha. Porque la causa fundamental de lo que hoy se conmemora fue la incondicionalidad y la abyección del gobierno de EE.UU. para con el estado judío y la política sionista de éste. La paz verdadera llegará al mundo cuando el pueblo estadounidense decida expulsar de su vientre todo el andamiaje sionista-judío que, mediante un tenebroso lobby al servicio de Israel, ha infiltrado e intoxicado los intestinos sociales de Estados Unidos.

viernes, 9 de septiembre de 2011

Azar...


¿Todo lo que aquí se ve es realmente africano? ¿Eres tú africano? ¿Llevas aquí ya un tiempo, verdad? Tres veces habló, ella. Tres fueron preguntas. La miré con cierto desprecio. La observé con piedad, casi con lástima. La diversidad fue el salvavidas, el resto diatriba. Apostarle hoy al sendero apolítico es una suerte, casi una bendición. Ella soñó que su amigo, el del otro lado del Atlántico, estaba (anoche) embarazado. Yo soñé que mi dentadura era un teléfono, y me faltaba el número tres. Sí... el tres. Después, al atardecer, me salva siempre el barquito. Sí, el Adventure Prize siempre sin rumbo. Siempre al azar. 

martes, 6 de septiembre de 2011

Apunte



El desprecio por la inteligencia ajena y el prójimo en general constituye la norma de nuestro acontecer. A esto se debe, en gran medida, la ostensible decadencia y la degradación de la existencia que el sujeto padece en la actualidad.


Hace algún tiempo, el hábito matutino de combinar una taza de café mientras se leía la prensa representaba un ejercicio pseudointelectual, donde placer e información se fusionaban en pos de nuestro bienestar. Hoy en día, el otrora pasatiempo instructivo ha devenido acto de inercia donde el secuestro del intelecto se produce con alevosía y también sutileza. No nos llamemos a engaño: el hecho de que nos manipulen burdamente no implica - aunque parezca paradójico - que no lo hagan con sutil desenfado.


Hoy, la variación consiste en el grácil barniz que se le da a la mentira mediante sofisticados eufemismos y el manejo inasequible de las cifras. Es por esto que se nos dice, por ejemplo, que "el miedo a otra recesión hunde la bolsa y dispara la prima de riesgo", cuando todos -o casi todos- sabemos que de la recesión que explotó en 2008 no hemos salido hasta ahora, ni vamos a salir en tanto no se produzca una revolución de las conciencias.


Para dejar atrás el nefasto estado en que nos encontramos, donde la crisis es además de económica, política, social, ecológica y existencial, se precisa no sólo cambiar los paradigmas de desarrollo y hábitos de consumo actuales, sino que necesitamos un cambio radical en nuestra mentalidad antropocentrista, que es la que rige nuestra arrogante conducta como especie. Conducta que se ha ido radicalizando para el malestar general a través y, a partir, del desarrollo desenfrenado y peligroso de la tecnología. Ahí tenemos a la Compañía IBM anunciando que ha desarrollado una nueva generación de microprocesadores que imitan el funcionamiento del cerebro humano, es decir "nuevos chips que imitan al cerebro". Esto para no hablar del control absoluto y de la vigilancia impuesta que se tiene sobre los individuos mediante los sistemas tecnológicos actuales. 


Hoy se vive bajo una estricta vigilancia y ante la abundancia de rejas y alarmas. La prisión-mundo es una realidad.


Solamente estimulando la sensibilidad desde la más absoluta intimidad de nuestro ser seremos capaces de sobrevivir como especie; sólo a partir de la sublimación de cada segundo de nuestra existencia podremos darle un vuelco radical a este despilfarro vulgar que hemos institucionalizado como modo de vida. Hay que sacudirse los lastres ideológicos y políticos y afiliarse a la hermosa neutralidad que nos ofrece la armonía con la naturaleza. Se impone, y urge, la necesidad de asumirnos como criaturas capaces de erradicar el Desorden por Déficit de Naturaleza. 


Ilustración: "Anguish" by Derek Stewart.