sábado, 27 de febrero de 2010

La CONAIE vs. Rafael Correa


El movimiento indígena ecuatoriano parece estar unido y decidido a realizar un "levantamiento progresivo" en contra del gobierno de Rafael Correa. Así lo ha hecho saber Marlon Santi, presidente de la Confederación de nacionales Indígenas de Ecuador (CONAIE). Al  actual gobierno del Ecuador, se le acusa de continuar las políticas neoliberales y extractivistas y de traicionar al pueblo ecuatoriano.

Lo peculiar en este caso específico, es que las acusaciones son hechas por parte del sector poblacional tradicionalmente más explotado, a un Gobierno supuestamente de izquierda que utiliza la retórica populista y el antiimperialismo como bandera para la implementación de sus políticas. Sin embargo, cada día es más ostensible el personalismo y el autoritarismo de parte del presidente Correa y su Gobierno, lo cual contradice la esencia y los postulados en los que dice estar estructurado. La CONAIE, sostiene profundas y muy válidas diferencias con el Gobierno en asuntos de vital importancia, como los son la gestión sobre el agua, el carácter del Estado plurinacional y la "intromisión" del Gobierno en instituciones tradicionalmente gestionadas por indígenas. Esta "intromisión", dicho sea de paso, es un claro indicador del tufillo totalitario que se apodera de la gestión de Rafael Correa al frente del país.

Usar el disfraz ideológico de la izquierda para llegar al poder y, una vez obtenido éste, usarlo en beneficio de políticas estrechas y personalistas y en detrimento de las clases historicamente abandonadas por la plutocracia tradicional, es un síntoma que parece querer condenar -en este caso- a los indígenas de América latina. En el caso de Bolivia, el presidente Evo Morales, debido a su naturaleza y sus raíces, es consciente de esto y parece decidido -en este nuevo período de su mandato- a otorgarle a los indígenas bolivianos su lugar, respetando sus derechos y sus demandas.

Rafael Correa está sin dudas muy preocupado con el calentamiento que va tomando este conflicto interno, al punto  de que ha declarado que los líderes indígenas "lo que buscan es protagonismo político, seguir defendiendo los espacios de poder, y eso no es correcto". Palabras que demuestran, por cierto, la condición de un Presidente, que está más preocupado por la pérdida de protagonismo que por la la solución real y honesta del problema.

viernes, 26 de febrero de 2010

jueves, 25 de febrero de 2010

"Trascender la democracia totalizante"
















"Por un mundo en donde quepan muchos mundos”
máxima zapatista.

Días atrás, sostuve una discusión virtual y agitada en un blog donde -post mediante- se pretendía legitimar la democracia representativa como un fin, exenta de contradicciones. La apología del autor a los fundamentos "democráticos" más trasnochados y empiricamente disfuncionales -a pesar de ser burda- venía con un disfraz intelectual y altanero muy proclive a cautivar a cierto tipo de lector pasivo que, como alumno obediente, tiende a vislumbrar ciertas opiniones, sobre todo cuando estas son escritas por algún académico premiado y remunerado por la industria del pensamiento contemporáneo. En ese entonces, y en un marco bastante desfavorable por diferentes razones, expuse mis objeciones a la génesis y desarrollo de la democracia y su modelo actual. Objeciones filosóficas, políticas, culturales, ideológicas y sociales que se sustentan en la máxima de que la democracia, como está concebida y desarrollada, es elitista y excluyente en sus estamentos fundacionales; por lo que concluía que, hoy en día, es un modelo agotado y necesario de trascender a partir de un nuevo contrato social.

Hoy, encuentro en Rebelión.org un texto muy bien estructurado y desarrollado (a propósito de este tema en cuestión), escrito por Carlos Sandoval y titulado "Más allá de la democracia..." El artículo tiene un gran valor histórico y filosófico, además de que desmonta magistralmente cualquier tesis o, intento de tesis, que pretenda legitimar la falacia de los postulados democráticos.  Sin embargo, lo que más me cautivó de este ensayo es cuando, a manera de conclusión, el autor se inclina y apuesta su análisis al  surgimiento y afianzamiento de la "toma de conciencia de las minorías étnicas como identidades colectivas en resistencias". Ajustándose a la premisa del "caracter heterogeneo del Sujeto", Sandoval establece que "es a partir del surgimiento de las identidades colectivas como conciencia política, que comienzan a demandar ya no una integración en el Estado democrático-liberal, sino la construcción de espacios autonómicos. Es decir, que  teniendo en cuenta que "los fundamentos de la democracia están en abierta contradicción con el carácter diverso, fragmentado y conflictual del Sujeto humano, que es un sujeto colectivo, social e histórico", hoy en día podemos observar grupos étnicos que "no buscan ya una entrada a la vida democrática-liberal, sino el reconocimiento de su derecho a ser diferentes, su derecho a no ser “individuos” sino “pueblos”, su derecho a no compartir la voluntad general del Estado totalizante, su derecho a no ser “representados” sino a autogobernarse."

Coincido plenamente con Carlos Sandoval, cuando argumenta y concluye que [...] no es necesario con buscar modelos democráticos, sino que debemos comenzar a pensar más allá de la democracia, puesto que, así como el régimen de privilegios pertenecía invariablemente a la sociedad feudal y no podía sino trascenderse al agotarse este modelo de relaciones sociales, así mismo, la democracia pertenece a un modelo de relaciones sociales que hoy está más que agotado. Busquemos y construyamos pues, eso que está más allá de la democracia."

miércoles, 24 de febrero de 2010

Orlando Zapata Tamayo (Banes, 1967- La Habana, 2010)













El régimen racista-castrista ha sido el gran culpable por la muerte del negro-opositor y prisionero de conciencia Orlando Zapata Tamayo, quien falleció ayer, a los 42 años de edad, a consecuencia de una huelga de hambre mantenida durante 85 días. Ojo: a Zapata Tamayo lo dejaron morir por ser negro, además de disidente.

sábado, 20 de febrero de 2010

Maya Angelou: "a global renaissance woman"


“Love is that condition in the human spirit so profound that it allows me to survive, and better than that, to thrive with passion, compassion, and style.” - Maya Angelou

Dr. Angelou is a celebrated poet, memoirist, novelist, educator, dramatist, producer, actress, historian, filmmaker, and civil rights activist. She is best known for her series of six autobiographical volumes, which focus on her childhood and early adulthood experiences. With the publication of I Know Why the Caged Bird Sings, Angelou was heralded as a new kind of memoirist, one of the first African American women who was able to publicly discuss her personal life. She became recognized and highly respected as a spokesperson for black people and women.

Prisoner
Even sunlight dares
and trembles through
my bars to shimmer
dances onthe floor.

A clang og
lock and keys and heels
and blood-dried guns.
Even sunshine dares

It's jail and bail
then rails to run.

Guard grey men
serve plates of rattle
noise and concrete
death and beans.

Then pale sun stumbles
through the poles of
iron to warm the horror
of grey guard men.

It's jail and bail
then rails to run.

Black night.

The me myself of me sleeks
in the folds and history of fear.
To secret hold me deep
and close my ears of lulls
and clangs and memory of hate.

Then night and sleep
and dreams.

It's jail and bail
then rails to run.

viernes, 19 de febrero de 2010

"El dedo de Aznar"










El ex Presidente del Gobierno español, José María Aznar, se sacó ayer en público el disfraz que le cubre y  mostró -si ambages- su verdadera naturaleza. Al ser increpado y abucheado por un grupo de estudiantes en la Universidad de Oviedo, recinto donde se disponía a ofrecer una conferencia, el ex mandatario reaccionó con el soez gesto de mostrar el dedo a sus detractores. Detrás de esta bochornosa y vulgar respuesta de un ex Presidente de Gobierno, podemos encontrar muchas explicaciones y evidencias sobre la grave situación que hoy padecemos a nivel global. Este pordiosero espiritual integró -durante su mandato-  junto a Bush y Blair, el nefasto trio que articuló el andamiaje sustentado en mentiras y que terminó en las invasiones de Irak y Afganistán. Esta chusma, maquillada -entonces- con polvorete barato, fue quien ofreció su Gobierno para llevar al mundo a la catástrofe que hoy padecemos; el mismo que le mintió burdamente al pueblo español  acerca de las causas y los autores de los atentados del 11 de marzo de 2004 en España, patraña que afortunadamente le costó las elecciones a su partido. Este hombre arrogante y de poca clase, fue artífice del engranaje sádico que hoy continúa y amenaza a la humanidad con un cataclismo  de grandes dimensiones. Que este tipo de gusano henchido de miasma haya logrado ser electo para presidir el Gobierno de un país, constata el malestar cultural y la ignorancia que padece gran parte de la humanidad. Peor aún, es que el trio de hacedores de ruidos asesinos que Aznar integró, goce de una desfachatada impunidad que lo mantenga libre y alzando el dedo en universidades.

jueves, 18 de febrero de 2010

La naturaleza tribal de Occidente











 Kill the pig! Cut his throat! Kill the pig! Bash him in! 

En The Lord of the Flies, su primera y más célebre novela escrita en 1954, el premio Nobel de Literatura, William Golding, logra una muestra muy acertada sobre la radicalidad de la existencia.  Uno de los aspectos más relevantes de la obra, es la transparencia y sencillez con la que el autor desmonta el mito de la supuesta superioridad de los valores de la cultura de Occidente. Este falso encumbramiento cultural y hasta antropológico, queda rechazado desde el comienzo del libro cuando Ralph, uno de los principales protagonistas y supuesto líder del grupo de niños víctimas de la zozobra, argumenta con absoluta seguridad y certeza que sobrevivirán y superarán cualesquier dificultad porque son ingleses, dignos representantes de la más elevada raza civilizatoria. La realidad, magistralmente narrada, será otra (muy) diferente a la utopía soñada por Ralph.

La novela de William Golding, escrita el pasado siglo hace 56 años, tiene una nefasta vigencia que alcanza hoy en día una dimensión catastrófica. El salvajismo tribal que se apodera de la mayoría de los chicos en The Lord of the Flies, constituye -en nuestra sociedad actual- una amenaza exacerbada por el desenfrenado y, en parte, mal intencionado desarrollo tecnológico. Siguiendo la metáfora-realidad de la propuesta de Golding, podríamos decir que nuestra realidad se caracteriza por una distopia consagrada donde los chicos salvajes y sectarios de ayer, se convirtieron en los grandes protagonistas y maquinistas del planeta de hoy.

Cuando veo y analizo las alianzas y estrategias políticas, ideológicas y militares que establecen los adultos occidentales de hoy para -mediante las guerras- establecer su autoridad y "valores morales", en nombre de la democracia, no puedo evitar ser poseído por la indignación y la cólera. De la misma manera que Jack (el chico malo) de la novela de Golding, se aprovecha del miedo de los pequeños para imponer el terror y sus leyes (cada vez más irracionales), hoy EEUU. y sus aliados se valen de las cada vez más sofisticadas armas y el poder tecnológico para implantar el pánico y la muerte en los países y poblaciones donde llevan sus guerras de rapiña, porque el verdadero objetivo es el saqueo y  expolio - so pretexto de institucionalizar nuestros corruptos y contaminados valores democráticos- de los recursos naturales de esas naciones y trastornar la identidad cultural de sus pobladores.

La obra de William Golding, demuestra de manera diáfana y elocuente la tendencia a la radicalidad de la existencia en situaciones materiales adversas, al margen de las razas, etnias o filiaciones por creencias. La ética y la razón tienen un deber ineludible para con la mediación consciente en los conflictos que la vida nos presenta. No se puede combatir a los enemigos con sus mismos métodos; de esta forma se contribuye a la tribalización más radical y salvaje del planeta. "El respeto a las leyes que acordemos será lo único que nos salvará en esta Isla; no  se puede, bajo ningún concepto, quebrar el orden mediante la fuerza", le espeta Ralph a Jack en The Lord of the Flies. Esto es precisamente lo que estamos haciendo hoy en Occidente: violando, desoyendo y hasta corrompiendo la mayor parte de las instituciones  creadas con el objetivo de establecer y mantener la paz, la concordia y la armonía global.

La cabeza de un puerco decapitado y llena de moscas es el símbolo supremo de la novela de William Golding; muy sintomática imagen o compendio para actualizar y poner en contexto nuestro presente, donde la civilización decapita diariamente y con impunidad nuestra torcida y disfuncional democracia.

martes, 16 de febrero de 2010

Israel y el peligro de un Estado parasitario


Hace tiempo vengo sosteniendo que la política incondicional norteamericana a favor de Israel constituye uno de los grandes problemas para EEUU. y el mundo. Reproduzco, a continuación, un excelente artículo (traducido al idioma español por Rebelión.org) que describe con gran exactitud y precisión las características y consecuencias de esta "especial relación" que mantienen EEUU. e Israel. La autora solicita al final del texto que su reclamo sea diseminado a través de la red, con el objetivo de que las personas tengan real conocimiento de este peligroso convenio político que nos afecta a todos de diferentes maneras. Es para mí un placer hacerme eco de su petición.

Nuestra especial relación con Israel
Stephanie Westbrook
Countercurrents.org

Traducido para Rebelión por Loles Oliván

“Potencia económica regional”. Así es como ANIMA, la Red Euromediterránea de Agencias de Promoción de Inversiones que engloba a 70 organismos gubernamentales y redes internacionales, describía a Israel en su Mapa de inversiones mediterráneas de enero de 2010. El informe analiza las economías de los 27 países de la Unión Europea (UE) más nueve "países socios".

¿Y quién puede discutirlo? Con una tasa de crecimiento anual del PIB alrededor del 5% entre los años 2004 a 2008, Israel se clasificó asimismo en el número 27 de los 132 países del Informe de Competitividad Global del Foro Económico Mundial del pasado otoño. En cuando a capacidad innovadora, ocupó el noveno lugar.

En el Anuario de Competitividad Mundial de 2008 de la [Escuela de negocios suiza] IMD, Israel aparece en segundo lugar en cuanto al número de científicos e ingenieros entre su población activa. Ningún otro país del mundo gasta más que Israel en investigación y desarrollo en relación con el porcentaje del PIB. Desde el año 2000 se ha mantenido alrededor del 4,5%, el doble del promedio de los países miembros de la OCDE.

No soy economista pero no puedo sino preguntarme por qué los contribuyentes de EEUU reparten tres mil millones de dólares anuales en ayuda militar directa a una “potencia económica regional”. En agosto de 2007, EE.UU. e Israel firmaron un Memorando de entendimiento que comprometía a EE.UU. a dar —no a prestar— a Israel 30 mil millones de dólares en 10 años. Los contribuyentes estadounidenses están financiando directamente cerca de un 20% del presupuesto anual de defensa israelí. No es de extrañar que Israel pueda invertir en I+D.

Para ayudar aponer estas cifras en perspectiva, la semana pasada se ha publicado una nueva página web que muestra cómo cada Estado [de EE.UU.] contribuye al presupuesto de defensa israelí y lo que se podría haber hecho con ese dinero. En www.aidtoisrael.org me he enterado de que mi Estado natal, Texas, dará más de dos mil quinientos millones en los próximos diez años. Por la misma cantidad, se podría haber proporcionado asistencia sanitaria a más de dos millones de personas.

En la ceremonia de la firma de los 30 mil millones de dólares donados en 2007 el entonces subsecretario de Estado para Asuntos Políticos Nicholas Burns declaró: “Consideramos estos 30 mil millones de dólares de asistencia Israel como una inversión por la paz”. Pero no es la paz exactamente lo que hemos conseguido con nuestro dinero.

Por el contrario, los dólares de nuestros impuestos siguen pagando por adelantado el armamento utilizado para mantener una ocupación ilegal que culminó hace un año con el ataque israelí sobre Gaza con aviones de combate F-16 de fabricación estadounidense, helicópteros de combate Apache, de fabricación estadounidense, buques de guerra de fabricación estadounidense, misiles Hellfire, de fabricación estadounidense, tanques y vehículos blindados de transporte de personal de fabricación estadounidense, y bombas de fósforo blanco de fabricación estadounidense.

Cada centavo que damos a Israel constituye una violación del Acta de Asistencia Exterior que prohíbe explícitamente ayudar a países que “participan en un patrón sistemático de graves violaciones de los derechos humanos internacionalmente reconocidos”. Las ventas de armamento estadounidense a Israel constituyen una violación del Acta de Control de la Exportación de Armas que restringe su uso a la legítima autodefensa.

Pero seguimos vendiendo armas y seguimos dando ayudas. Y por si no fuera bastante, proporcionamos también a Israel condiciones especiales. A diferencia de todos los demás países que reciben ayuda militar de EE.UU., Israel recibe su paquete entero en una cantidad fija durante los primeros 30 días del año fiscal. El dinero se ingresa en una cuenta con intereses remunerados en la Reserva Federal, siendo el beneficiario de los intereses Israel, por supuesto, que canaliza hasta un 74% hacia fabricantes de armas de EE.UU. en compras para el ministerio de Defensa israelí. Israel puede utilizar el 24% restante para comprar sistemas de armamento "en casa”, un acuerdo que no se otorga a ningún otro receptor de ayuda militar estadounidense.

Aunque podamos escuchar algunos llamamientos para que se congelen (o se limiten, o se frenen) los asentamientos y, como recientemente, por el fin del bloqueo contra Gaza, un tema que nadie se atreve a tocar en el Capitolio es este enorme paquete de ayuda militar que se da a Israel. El nuevo auto-proclamado lobby “pro- paz pro- Israel” J-Street [http://www.jstreet.org/], ha dicho que la cuestión no es objeto de debate.

Pero hay quien está comenzando a cuestionar nuestra "relación especial" con Israel.

El 9 de febrero el foro de debate británico Intelligence Squared celebró un debate en la ciudad de Nueva York —donde vive la mayor comunidad judía del país— en el que se planteó si “EE.UU. debería dar un paso atrás en su especial relación con Israel”. Antes del comienzo del debate los miembros del público emitieron sus votos electrónicamente, 39% a favor, 42% en contra y 25% indecisos. Entre los que argumentaban a favor se encontraban el escritor británico y columnista de The New York Times, Roger Cohe, y el profesor de la Universidad de Columbia y escritor, Rashid Jalidi. El ex embajador de EE.UU. en la UE, Stuart Eizensat y el ex embajador israelí en EE.UU., Itamar Rabinovich, sostenían lo contrario. Cohen habló de la ayuda de EE.UU. a Israel:

“Lo que también hace especial la relación es la increíble generosidad que EE.UU. muestra hacia Israel; en la última década, 28.900 millones de dólares en ayuda económica. Y además de eso, otros 30 mil millones en ayuda militar, lo que suma casi 60 mil millones de dólares. Esto es, 10 veces el PIB de Haití que se está donando a un pequeño país. Ahora, yo pregunto, ¿para qué se utiliza ese dinero? Señoras y señores, admitamos que a menudo acaba siendo perjudicial para los intereses estadounidenses”.

Tras el debate, el público votó de nuevo sobre la resolución, esta vez con una ligera mayoría 49% a favor, 47% en contra y 4% indecisos.

La "relación especial" se somete a discusión. Pasa la voz.

* Stephanie Westbrook, ciudadana estadounidense que reside en Roma desde 1991, es activista del movimiento por la paz y por la justicia social de Italia.

Fuente: http://www.countercurrents.org/westbrook140210.htm

sábado, 13 de febrero de 2010

John Zerzan: "Nuestra postura implica destruir todo el aparato tecnológico antes de que nos destruya y de que elimine todo valor y textura de la vida"


El periódico digital Diagonal entrevistó al anarquista y filósofo primitivista John Zerzan, en ocasión del cien aniversario del anarcosindicalismo organizado por CGT. Quiero reproducir aquí la entrevista de manera íntegra por su gran valor, y porque las opiniones de Zerzan, coinciden plenamente con mi percepción filosófica, política y social del mundo actual. Considero al autor de El crepúsculo de las máquinas, un pensador contemporáneo de cabecera y alguien a quien se debe tener muy en cuenta, como teórico capaz de hacernos reflexionar profunda y conscientemente sobre los temas más apremiantes e inaplazables de la sociedad en que vivimos. No puedo estar más de acuerdo con la idea central del ideario de John Zerzan, que plantea que "esta civilización es una construcción acumulativa de alienación".

Entrevista a John Zerzan:

DIAGONAL: En una entrevista reciente decías que están surgiendo planteamientos que cuestionan eficazmente la modernidad y el progreso. ¿Qué opinión tienes del movimiento del decrecimiento y su capacidad de respuesta a la crisis económica global?

JOHN ZERZAN: Hace un par de años, en Barcelona, hubo una discusión considerable, sobre todo desde grupos franceses, de esta tendencia. Algunos aspiraban a integrarse en el juego parlamentario, lo que considero mala idea, y no sé qué grado de radicalidad implica su propuesta. Por un lado, algunos de sus conceptos no van demasiado lejos, como las “ciudades lentas”, la “alimentación lenta” o la idea de simplificación. Por otro, no tienen mucho alcance porque carecen de crítica sobre la totalidad del fenómeno. Todo el mundo va en la dirección del crecimiento industrial descontrolado: China, India y otros muchos países avanzan con rapidez hacia esta realidad. Así pues, el decrecimiento puede ser deseable, pero hay que plantear una lucha concreta contra todas estas dinámicas, instituciones y fuerzas que empujan en la otra dirección. Creo que promueven algo sano, pero, si optan por la vía de integración en partidos verdes y demás, creo que su enfoque quedará comprometido por la dinámica de partidos, aunque tal vez sean capaces de encontrar una vía alternativa.

D.: ¿Cuál sería tu acercamiento teórico a esta lucha?

J.Z.: El antiindustrialismo. Si no nos ocupamos de este problema, estamos evitando encarar la manifestación principal de la sociedad de masas, que ya tiene una vigencia de 9.000 años. No podemos sino reconocer una realidad que no hace feliz a casi nadie, ante la que están reaccionando grupos humanos en todos los continentes, en todos los países. La sociedad industrial envenena el aire, conduce a la esclavitud a millones de personas, acaba con los pueblos indígenas y sus formas de vida. Y hoy en día ni siquiera se trata de esconder su verdadera naturaleza; sus agentes operan a la luz del día. Copenhague ha sido un desastre completamente predecible y Obama es otro Bush; parece que definitivamente se ha terminado la ilusión y tal vez ahora nos podamos enfrentar con nuestros problemas verdaderos.

D.: ¿Qué opinión te merece internet? ¿Es un síntoma de domesticación o tiene un peso específico como herramienta transformadora?

J.Z.: Creo que ambas cosas. No sé aquí, pero en EE UU pasamos nuestra vida frente a la pantalla. Somos adictos a este tipo de interacción, supongo que por el nivel de desamparo existente. Hoy un amigo es alguien a quien probablemente nunca hayas visto en persona, vamos a todos lados con el móvil en la oreja. Parece que nadie quiere estar presente en este mundo arrasado, siempre estamos en otra parte. Pero no existe otra parte. Este mundo se define por la tecnología, la tecnocultura se expande con gran velocidad, a pesar de ser económicamente excluyente. Y en la base de este proceso está el posmodernismo, que se caracteriza por la adopción incondicional de la tecnología, así como por la pérdida de las ideas de causalidad, valor o significado. Sólo deja espacio a lo momentáneo y trivial.

D.: ¿Crees que este sistema se ha implementado desde arriba o se trata de una deriva que nos hemos trabajado nosotros mismos?

J.Z.: Creo que esta situación proviene de nuestro sistema de consumo. Y será imposible abordar el problema eficazmente sin aplicar una crítica radical a este fenómeno, porque la tecnología en sí es neutral. Si no politizamos la cuestión de su uso y las raíces de su existencia es imposible frenar esta situación. Los efectos negativos de este modelo son visibles en la salud física y mental de nuestra sociedad. Por ejemplo, el fenómeno de los tiroteos en escuelas e instituciones. Estas manifestaciones patológicas se producen en los países más desarrollados –EE UU, Finlandia o Alemania–, como síntomas de una sociedad disfuncional, del vacío de un mundo uniformizado que está acabando con la idea de comunidad y tantos otros conceptos importantes en nuestra vida. Mientras sigamos apostando por una sociedad tecnológica de masas, como hace la izquierda, no seremos capaces de librarnos de todo este lastre y regresar a una experiencia directa del mundo.

D.: ¿Y cómo enfrentar el proceso práctico de cambiar el modelo?

J.Z.: Poniendo el problema sobre la mesa, dándole la relevancia que merece e insistiendo en el papel central que debe jugar en la discusión pública. Nuestra postura implica destruir todo el aparato tecnológico antes de que nos destruya y de que elimine todo valor y textura de la vida. Se trata de reconectar con la tierra, por ello nuestra inspiración fundamental son los modos de vida de los pueblos indígenas.

D.: ¿Qué harías si el sistema cayera mañana y tuvieras la oportunidad de intervenir e implementar cambios concretos?

J.Z.: El problema es que la mayor parte de la población de las grandes ciudades moriría en tres días. No duraríamos mucho sin energía, con los alimentos pudriéndose, sin habilidades para sobrevivir y con el instinto atrofiado. No sabríamos qué comer, qué planta es cuál, como hacer fuego, buscar agua, refugio... Nos tenemos que preparar para ese proceso, porque la ciudad es artificial e insostenible, y no representa el mundo al que nos enfrentaremos cuando el sistema se detenga... Además, poseer esas herramientas de supervivencia empodera políticamente, da sensación de autonomía. Si quieres salir del sistema, pero no tienes estos conocimientos, al final seguramente no des el paso.

Fuente: http://www.diagonalperiodico.net/Hay-que-destruir-el-aparato.html

martes, 9 de febrero de 2010

John Berger: "... a la gente no le gusta el silencio y no tiene tiempo suficiente "


La Fundación de Amigos del Museo del Prado acaba de homenajear en Madrid al escritor y crítico de arte John Berger. Considero muy oportuno y merecido el tributo a un hombre que, a sus 84 años, se mantiene activo y en desvelo perenne en un mundo cada vez más interconectado, en movilidad permanente y que venera sin pudor la velocidad. Y es en este punto, sobre la velocidad, donde deseo subrayar las palabras del autor de Con la esperanza entre los dientes. Momentos antes de recibir su homenaje, Berger dijo que “el camino para aprender es simplemente mirar y estar mucho tiempo, todo el que quieras, para ver todo de un cuadro. La pintura es sobre el silencio, y a la gente no le gusta el silencio y no tiene tiempo suficiente, pero mi consejo es que tienes que ir, mirar lo que te guste, confiar en tus sentimientos y recordar que también tus sentimientos pueden cambiar con el tiempo”.

Creo que si ponemos esta cita en un contexto más amplio y abarcador, más allá del arte, podemos asegurar que es precisamente la velocidad y el acelerado ritmo que nos imponen, los que mantienen a la gente en una especie de limbo acuciador y esclavizante. La dinámica social está estructurada de manera que la velocidad y el ruido sean los grandes protagonistas de nuestra existencia, y Berger va magistralmente al epicentro del entuerto cuando plantea que "el camino para aprender es simplemente mirar...". Y es que hoy día apenas tenemos tiempo para mirar ni  detenernos ante los más sublimes y libres acontecimientos que la vida nos ofrece.

Hoy se transita sin pausa y sin saber a dónde, como autómatas consumidores de una fantasía seductora y alienante. Nos empujan todo el tiempo, corremos sin motivos y cedemos -inconscientes- nuestras libertades individuales más preciadas: la posibilidad de vivir detenidos y en silencio, alejados de la terrible y dictadora aceleración que reprime e interrumpe el ciclo natural de las cosas. A este respecto y en un texto titulado "La aceleración del tiempo capitalista", la ensayista María Toledano escribió que "cambiar el tiempo, convertirlo en una dinámica de arbitrariedad y falsa espontaneidad, significa alterar la realidad hasta el extremo de trastocar la esencia dialéctica, dinámica, de Historia. Robar el tiempo significa hurtar las emociones, privatizar, también, el espacio de la intimidad"; y plantea que para dotar y recuperar esta dimensión vital de su valor trascendental, se precisa "articular la vida en marcha".

Yo me sueño detenido un instante en el espacio. Detenido para siempre en el tiempo.