martes, 16 de agosto de 2016

Francia, el burkini y la censura ilustrada



En las playas de Cannes una ordenanza o decreto municipal, que ha sido a su vez validado por la policía, prohíbe el burkini (bañador islámico). La medida, censora y represiva, amenaza con extenderse a otras ciudades. Lo que constituye una evidente represalia política se escuda tras la excusa de la seguridad y la higiene. El absolutismo ilustrado parece asomarse con bríos en la patria de Rousseau, aunque, esta vez, los súbditos son sólo los musulmanes. Muchas de las mujeres musulmanas que huyen del despotismo salvaje existente en sus sociedades de origen, pero que deciden, por convicciones propias, mantener su arraigo cultural e identitario, se ven ahora acosadas por el Leviathan que surge en Francia como consecuencia de su política imperialista. A esto hay que sumarle la introducción del estado de emergencia y la posibilidad de despojar a los franceses de su ciudadanía. La cada vez mayor propensión a la pérdida de los derechos constitucionales, se ve respaldada en Francia por la deliberada negligencia del poder ejecutivo a la hora de analizar con honestidad las causas verdaderas del malestar y de la convulsión política y social en la que se encuentra inmersa la nación. La soberbia y las directrices económicas y geopolíticas que impone el régimen neoliberal mundial impiden el avance de las posibles y únicas soluciones; contribuyendo, por el contrario, al afianzamiento del miedo colectivo tan necesario para un régimen de control absoluto sobre la población. 

viernes, 12 de agosto de 2016

Entuerto




¿Cómo conciliar el espíritu?
Del brazo izquierdo tiran los condicionamientos insulares de aquella cultura sometida.
Del derecho, me avergüenza la posibilidad de quedar atado a lo ajeno falsamente confortable.

viernes, 5 de agosto de 2016

Hillary Clinton, Israel y la Casa Blanca



Existen estudios documentados que evidencian la autoría del lobby sionista de Israel -y de su quinta columna dentro del más alto poder político estadounidense- detrás del proyecto geopolítico imperial que comenzó en 1999 con el bombardeo de la OTAN sobre Yugoslavia, y que fue denominado Operación Fuerza Aliada. Esta guerra fue iniciada unilateralmente por la OTAN, sin la autorización previa del Consejo de Seguridad de la ONU. A este crimen se le llamó eufemísticamente "guerra humanitaria" y su Comandante en Jefe fue el entonces presidente Bill Clinton. Hay que recordar que este ominoso precedente fue magistralmente relegado por la prensa corporativa global a través del affaire Monica Lewinsky. Resulta muy curioso y además sintomático que los hilos del entretenimiento de las masas en EEUU son manejados por los grandes poderes económicos y financieros judíos. 
Si nos ponemos un poco perspicaces, podríamos quizá entender la "actitud estoica" que se le atribuyó (y le benefició) en la prensa a la entonces primera dama, Hillary Clinton, a raíz del Monicagate,y, cómo Lewinsky, la joven de 22 años y becaria no remunerada en la Casa Blanca, devino una millonaria debido a su posición de celebridad cultural, símbolo sexual y por la vasta bibliografía que sobre su persona se produjo. 
Hillary Clinton fue senadora de EEUU de 2201 a 2009, es decir durante el mismo período que George W. Bush ejerció como Presidente. En el Senado, la señora Clinton fue aliada del sector más intervencionista del gobierno republicano y votó a favor de la guerra de Irak. Debemos señalar que esta guerra, diseñada y llevada a cabo a partir de la mentira y la manipulación de la llamada "opinión pública", obedeció al mismo plan estratégico geopolítico y de dominación que la guerra de Kosovo, a la que nos referimos anteriormente. En ambos conflictos, la actual candidata a la presidencia jugó un papel siempre alineada a la corriente más conservadora del partido republicano; donde, dicho sea de paso, los ideólogos del sionismo jugaron un rol preponderante. Como senadora, también apoyó la medida de convertir la quema de la bandera en un delito federal; aliándose, una vez más, al sector más chovinista religioso encabezado por el senador republicano por Arizona John McCain. 
Como secretaria de Estado, el legado de Hillary Clinton no deja la menor duda de su filiación a la política neoconservadora que, en esencia, plantea un rediseño del mapa mundial para el dominio supuestamente estadounidense, pero que en los hechos a quien más beneficia es al Estado sionista de Israel. 
Si observamos detenidamente las consecuencias del enfrentamiento armado en el Medio Oriente, Oriente Próximo, el Norte de África y Asia Central, se puede concluir que es el sionismo y su ideología de dominación global el que más y mejor provecho viene sacando de esta "guerra de civilizaciones", donde la satanización religiosa está jugando un papel fundamental a la hora de inocular el miedo en el inconsciente colectivo de las sociedades occidentales. Israel ha sabido capitalizar hasta ahora y, en gran medida, el pánico que cunde en Francia, por ejemplo. 
Nos hemos referido con anterioridad al agravio que sufre el pueblo palestino, como un asunto medular de la problemática internacional actual. Palestina constituye hoy el epicentro del dolor y la vergüenza mayor en el mundo. Las condiciones infrahumanas, el cerco, la ocupación ilegal, el despojo y la muerte cotidiana hacen de ese pueblo la víctima más desesperanzada de hoy. Su verdugo, el estado hebreo y sionista de Israel goza de algo más que el apoyo incondicional de la señora Clinton. La "reina del caos" es una de las cabezas de la hidra sionista que tiene en vilo al mundo. 
Hillary Diane Rodham Clinton está asociada, espiritual e ideológicamente, a la codicia belicosa de un establishment neoliberal que cada vez más da señales de haber perdido los cimientos de la razón humana. Irán, Rusia y finalmente China, son el target de una doctrina belicista y rapiña que nos podría conducir a lo que algunos observadores ya ven casi inminente: la Tercera Guerra Mundial.  

jueves, 4 de agosto de 2016

Hillary Clinton: una perspectiva



Si votar cambiara algo, no nos dejarían hacerlo
Mark Twain

Cada vez se me hace más difícil abordar , en cualquier ámbito,  el tema de las elecciones presidenciales en EEUU. Hemos llegado a un punto tan pedestre en lo concerniente a la política de la nación más poderosa del mundo, militarmente hablando, donde el sujeto es cada vez menos ciudadano y la esfera social cada vez menos pública que no puedo salvarme de ser absorbido por un pesimismo feroz. Y es que es tan pésima la realidad, para ponerlo en palabras de Saramago, que hoy, hasta a los más optimistas, les cuesta mucho objetivar sus percepciones.  La espiral neoliberal es tan decadente e irracional que aquí estamos... condenados a dos candidatos que difícilmente pueden ser superados en cuanto a ignominia. Hillary Clinton y Donald Trump son la fiel constatación de la podredumbre en la que se encuentra inmersa la llamada democracia representativa estadounidense. Un análisis riguroso precisaría profundizar sobre las diferentes causas sociales que han permitido que una avara minoría haya logrado detentar el poder de manera tan impune. ¿Cómo un grupo tan reducido ha logrado conducir a una masa aletargada y pasiva al Mundo Feliz de Aldous Huxley?
Mencionar a Donald Trump me deja un mal sabor en la boca, por lo tanto me limitaré a llamar la atención acerca de lo que, en mi opinión, constituye el mayor peligro del próximo 8 de noviembre.
Ese peligro mayor está encarnado en la figura de Hillary Rodham Clinton. No voy a entrar aquí en detalles concretos sobre la ominosa trayectoria política de la que fuera Primera Dama, Senadora, Secretaria de Estado y ahora candidata oficial a la presidencia por el Partido Demócrata. Su retórica y legado belicista son una afrenta que todos debemos tener muy en cuenta. Hillary Clinton es la pieza favorita del establishment neoliberal hace ya algunos años. Me atrevo a decir, sin temor a equivocarme, que la victoria de esta señora representaría la toma de la Casa Blanca por el sionismo internacional, con todas las consecuencias que esto trae para el país y para el mundo. El poder sionista ha logrado penetrar hace ya un tiempo el Congreso y el Senado estadounidense; ahora están muy cerca de controlar, a través de la señora Clinton,  el poder ejecutivo del país con más armas letales del planeta.  Mientras tanto, el rebaño anda eufórico detrás de Pokémon GO.

sábado, 30 de julio de 2016

The Occupation of the American Mind: Israel's Public Relations War in the United States (Trailer)


Cronología del placer



Amanece con la frescura anidada en el rostro
Abandona el lecho orgasmado
Tostadas francesas y una taza de té
Cecilia Bartoli ameniza al compás del silencio
Suave y descalza, se dirige al toilet
Allí, libre y a puertas abiertas, defeca como las diosas.