miércoles, 21 de septiembre de 2016

A propósito de la espiritualidad + Zion Train (música y letra)



Una cosa son las necesidades espirituales y otra, muy diferente, la espiritualidad. No voy a profundizar aquí acerca de la gran cantidad de impedimentos que existen y que se presentan, a la hora de alcanzar ese vuelo onírico aupado por la sensibilidad y por la real comprensión de la libertad, que son, en esencia, los postulados más sustanciales de las manifestaciones del espíritu. La cultura occidental ha logrado inscribir a la espiritualidad dentro de un catálogo más de entretenimiento e ilusión; de esos que se fabrican como salchichas con brillo y tapa dura. De ahí que muchos piensen y hasta crean, que muchas de las genuinas manifestaciones artísticas y culturales que evocan una necesidad o anhelo de vuelo son espirituales per se.  En el área del Caribe y sus islas, sólo los Rastafaris de Jamaica y los Garinagus o Garífunas, que también habitan algunas zonas de Centroamérica, son poseedores de una genuina espiritualidad que trasciende a su cultura. El primer grupo, son los únicos que, traspasados telúricamente por su pertenencia a Etiopía y siguiendo la visión social de Marcus Garvey, se ha planteado como final existencial el regreso a sus orígenes, es decir África. En el caso del los indios o caribes negros garífunas todo su acontecer vital es una muestra prístina de espiritualidad. El resto del Caribe y sus hijos somos una suerte de "revoltijo con madera" que va por el mundo de espaldas a sus muertos, sin pureza de espíritu ni arraigo a su génesis.

domingo, 11 de septiembre de 2016

Apariencia



Durante el día se disfraza de ardilla;
caída la noche purga su insaciable codicia;
Esa rata vulgar... su cara me es conocida

jueves, 8 de septiembre de 2016

El cine de Dagur Kári



Resulta sumamente placentero asomarse y, lentamente, irse metiendo en la obra cinematográfica del director islandés (nacido en París) Dagur Kári. Y uso el término placentero para referirme a esa posibilidad que nos brinda Kári de deleitarnos con una propuesta que conoce a plenitud los límites, la lentitud, y, sobre todo, la firme decisión de no coquetear -lo más mínimo- con el artificio. Cero pretensión; ningún vestigio de ínfula malogra la desgarradora cinematografía de este profundo lector de Kierkegaard. El cine de Kári soluciona de manera impecable el consenso distópico de lo humano que pudo ser y del animal racional que no pudo. Desde Islandia, una cámara nos va mostrando, a través de personajes traspasados por las fealdades globales, la imposibilidad de aferrarse a la belleza en las circunstancias actuales. Sin embargo, es belleza y también esperanza este regazo existencial que subyace en los magníficos filmes de Dagur Kári.

viernes, 2 de septiembre de 2016

De la ansiedad... una vez más



Se asoma la luz en retirada
La vulgar cortina me acecha
Me empeño en evitar su flagelo de tiempo
Fumo de mi pipa de agua filtrada...
Entonces la lentitud.


martes, 16 de agosto de 2016

Francia, el burkini y la censura ilustrada



En las playas de Cannes una ordenanza o decreto municipal, que ha sido a su vez validado por la policía, prohíbe el burkini (bañador islámico). La medida, censora y represiva, amenaza con extenderse a otras ciudades. Lo que constituye una evidente represalia política se escuda tras la excusa de la seguridad y la higiene. El absolutismo ilustrado parece asomarse con bríos en la patria de Rousseau, aunque, esta vez, los súbditos son sólo los musulmanes. Muchas de las mujeres musulmanas que huyen del despotismo salvaje existente en sus sociedades de origen, pero que deciden, por convicciones propias, mantener su arraigo cultural e identitario, se ven ahora acosadas por el Leviathan que surge en Francia como consecuencia de su política imperialista. A esto hay que sumarle la introducción del estado de emergencia y la posibilidad de despojar a los franceses de su ciudadanía. La cada vez mayor propensión a la pérdida de los derechos constitucionales, se ve respaldada en Francia por la deliberada negligencia del poder ejecutivo a la hora de analizar con honestidad las causas verdaderas del malestar y de la convulsión política y social en la que se encuentra inmersa la nación. La soberbia y las directrices económicas y geopolíticas que impone el régimen neoliberal mundial impiden el avance de las posibles y únicas soluciones; contribuyendo, por el contrario, al afianzamiento del miedo colectivo tan necesario para un régimen de control absoluto sobre la población. 

viernes, 12 de agosto de 2016

Entuerto




¿Cómo conciliar el espíritu?
Del brazo izquierdo tiran los condicionamientos insulares de aquella cultura sometida.
Del derecho, me avergüenza la posibilidad de quedar atado a lo ajeno falsamente confortable.